La
Invitación
de
Jesús y Maria
en
Conyers

  

La Invitación

"Nuestra presencia permanecerá
en Conyers... vengan en la fe y oren."

11 de mayo de 1994

Antes de la Misa, Jesús le dijo a Nancy: "Nuestra presencia permanecerá en Conyers de una manera especial. Dejen que Mis hijos vengan en la fe y oren. Yo te prometo, hija Mía, que recibirán dones en gran abundancia".

Nancy dijo: "Estoy triste".

Jesús le contestó: "Ven a Mí".

Un rato después Jesús dijo: "El escarnio que Mi Madre ha sobrellevado al venir a ustedes es grande.

"Mi madre ama a cada uno de Mis pequeños".

Nancy dijo: "Estoy triste. Tengo deseos de llorar".

Jesús respondió: "Nancy, estoy llamando a Mis hijos a caminar en la fe.

"¿Vendrán o no ellos al lugar donde Mi madre se ha aparecido?

"¿Tú buscas signos y maravillas o me buscas a Mí en el silencio de tu corazón, en toda la creación, en cada uno, al partir el Pan, en Mi Palabra Viva, en Mis pobres, en Mis enfermos, en Mis hijos que están tristes a causa de su soledad, en Mis hijos abusados, en los ciegos, en los cojos, en los sordos, en los presos, en las muchas almas perdidas?

"Te invito a caminar en la fe, a confiar en Mí y a abandonar tu voluntad a Mi Voluntad. Deja que Mi Reino llegue.

"Vive de acuerdo a Mi Voluntad.

"Ora: Venga a nosotros Tu Reino, Hágase Tu Voluntad."

Nancy le preguntó: "¿Es el escarnio que la Santísima Madre recibe por culpa mía?"

Jesús respondió: "Es porque Mi Madre está viniendo a una tierra que no la recibe.

"El escarnio es grande porque los hijos que ella ha venido a ayudar la rechazan".

"Yo no los abandono.
Permaneceré con ustedes...
Las gracias continuarán fluyendo
desde mi hogar en Conyers."

12/13 de mayo de 1994 - 12 am

Mientras Nancy rezaba el Rosario, se apareció la Santísima Madre y dijo: "El momento ha llegado. He caminado con mis hijos y ahora les pido a mis hijos que caminen en la fe.

"Ríndanse, entreguen sus vidas completamente y totalmente a Dios. Vivan según Su Divina Voluntad.

"Recuerden todo lo que les he dicho y les pediré nuevamente que vivan en imitación de Cristo".

"Yo no los abandono. Permaneceré con ustedes. Mi Hijo desea que no caminen porque ven, sino que cada paso al caminar sea un acto de completa fe viviente.

"Recen el Rosario todos los días.

"Permitan que el escapulario sea su uniforme. Usen el escapulario como un signo de su consagración a mí.

"Consagren sus familias y sus hijos a mí.

"Busquen con frecuencia la reconciliación con Dios.

"Mi Hijo ha venido como el Pan de Vida para alimentar Su rebaño. Participen de El en estado de gracia y con suma reverencia".

Nancy vio la imagen cambiar varias veces de la Santísima Madre a Jesús y de vuelta a la Santísima Madre otra vez.

"La Santísima Madre continuó: "Arrepiéntanse. Arrepiéntanse. Arrepiéntanse.

"Hagan muchos actos de reparación por sus propios pecados y por los pecados del mundo.

"Hijos míos, mi Hijo y yo los amamos.

"Yo soy su Madre amorosa. Yo soy la Madre de Jesús que habita entre ustedes. Vayan y participen de El dignamente.

"Las gracias continuarán fluyendo desde mi hogar en Conyers.

"Hijos, por favor, escuchen. Por favor respondan a Nuestras invitaciones de amor.

"Con los brazos extendidos los bendigo. Me oirán hablar nuevamente el día 13.

"He aquí que les señalo a Jesús Eucarístico. El es el Maná de Vida que baja del Cielo y Su Misericordia y Amor son infinitos.

"Sepan que estaremos con ustedes en los tiempos difíciles que se avecinan. Sepan que nunca les abandonaremos. Orad, hijos; orad. Orad. (Ella pausó) Orad. (Ella pausó nuevamente.) Orad".

Nancy dijo que la Santísima Madre estaba llorando.

"Que todas sus oraciones salgan de lo más profundo de sus corazones con sencillez y sinceridad.

"Oren con frecuencia al Espíritu Santo. Pídanle al Espíritu Santo que eleve sus oraciones al Padre a través de Mi Hijo, Jesús. Yo pediré al Padre por cada uno de ustedes cuando oren de esta manera.

"He aquí que mi manto se extenderá sobre todos ustedes, mis queridos hijos. Yo los reúno dentro de mi Inmaculado Corazón. Mi Inmaculado Corazón es su refugio.

"En la Paz de Jesús yo parto, pero permanezco entre ustedes.

"Frecuenten los Sacramentos de mi Hijo".

La Santísima Madre lloró.

"Vengan; acudan a mi Hijo. El está en el Santísimo Sacramento.

"Vengan a la conmemoración de la pasión de mi Hijo. Vengan, pequeños, vengan todos a la Santa Misa.

"No estén tristes sino alegres, porque mi Hijo les ha dado todo.

"Los amo, mis queridos hijitos.

"Por favor, haz la Señal de la Cruz, mi queridísima hija, y partiré".

"He venido como una madre y les he
presentado a Jesús. Vayan a El."

13 de may de 1994

Nancy se preparó en oración en una pequeña habitación adyacente al cuarto de las apariciones en la Finca. Jesús se apareció sobre el crucifijo en una mística luz más blanca que blanca.

Jesús dijo: "Yo soy el Pan Vivo que baja del Cielo.

"Yo soy la Luz Eterna".

Nancy vio muchos santos y había una luz mística más blanca que blanca.

Entonces Nancy fue a la habitación principal de las apariciones para esperar por la Santísima Madre. Mientras los peregrinos cantaban la canción de Fátima, la Santísima Madre apareció en una luz mística, bellamente vestida de blanco.

La Santísima Madre dijo: "Vengo con mi corte celestial. Comunicaré un mensaje para los Estados Unidos al finalizar los Misterios Gloriosos. Es un mensaje largo.

"Les agradezco, mis queridos hijos, el que se hayan unido a mí en oración.

"Oren de corazón, mis queridos pequeños, oren".

Nancy vio grandes áreas de rojo aparecer por detrás de la Santísima Madre.

La Santísima Madre continuó: "He venido a comunicar mensajes del gran Conciliador. Mis mensajes no se reciben.

"Mis hijos deben saber que mi Hijo y yo no abandonaremos este lugar sino que permaneceremos aquí con ustedes. Vengan con fe y oren".

Nancy continuó hablando silenciosamente con la Santísima Madre. Entonces Nancy repitió lo que la Santísima Madre dijo: "Observen las áreas del mundo donde hay las mayores luchas. Esto y más les aguarda si no regresan a Dios".

Después, la Santísima Madre dijo: "Me alegra que mis hijos hayan venido a orar. Ahora ¿irán mis hijos hacia mi Hijo y permanecerán con El?"

Luego la Santísima Madre dijo: "Mis hijos viven sus vidas como si Dios no existiera.

"Oren por ellos, oren...

"Mis mensajes se rechazan.

"He venido como una madre y les he presentado a Jesús. Vayan a El.

"Por favor, agradezcan a todos mis pequeños trabajadores.

"Mi Hijo derrama muchas gracias celestiales sobre mi hogar en Conyers..."

La Santísima Madre le explicó a Nancy que les estaba dando a los peregrinos en ese día una gracia especial.

Nancy le preguntó a la Santísima Madre si el fin de los mensajes mensuales formales era un signo del final de los tiempos.

La Santísima Madre respondió: "Será un signo de fe".

Después la Santísima Madre dijo: "Mis visitas aquí son para traerles a Jesús. Cada vez que vengo, mi propósito es traerles a mi Hijo. El es siempre primero.

"Cuando tienen sus miradas en mi Hijo, no tienen que estar preocupados por las muchas distracciones que se les presentan".

Nancy preguntó: "¿Y qué hay de un signo para la gente, Santísima Madre?"

"El signo que mi Hijo ha dado está escrito en el corazón de Sus hijos. Ustedes conocen su firma. Es el Amor".

La Santísima Madre entonces dijo: "Recuerden, mis visitas aquí no se han terminado".

La Santísima Madre le enseñó a Nancy un globo del mundo y dijo: "Dondequiera que vayan, mi Hijo les concederá gracias y los rodeará de signos".

Con lágrimas en los ojos, Nancy le dijo "Gracias" a la Santísima Madre y luego dijo: "Te echaré de menos".

Entonces, con mucha ternura en su voz, Nancy le dijo: "Te amo. Amo a Jesús".

La Santísima Madre respondió: "Recuerden, no me estoy yendo".

Luego Nancy vio los continentes del mundo aparecer en rojo nuevamente.

La Santísima Madre habló sobre eventos futuros que Nancy no puede revelar.

La Santísima Madre entonces dijo: "Recuerden estas palabras: Sean fuertes como mi Hijo".

La Santísima Madre continuó: "Ahora, no más lágrimas".

Nancy respondió: "Ayúdame".

Al final del Rosario, la Santísima Madre dijo: "Ya ha llegado el momento de darles el mensaje". La Santísima Madre pronunció entonces el mensaje mensual para los Estados Unidos que aparece en la primera página de este Diario. Después de terminar el mensaje y mientras todos hacían la Señal de la Cruz, la Santísima Madre con el Niño Jesús ascendió y partió


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