Los mensajes
mensuales de
Jesús
para
Estados Unidos

1995

"Deseo hablarte acerca
de la virtud de la paciencia"

13 de enero de 1995

Jesús dijo: "Queridísima hija, hoy deseo hablarte acerca de la virtud de la paciencia. Esto es para todos, pero Me dirijo a ti."

"Desde la madera de la cruz, le di al mundo la salvación y el camino de la perfección en amor. Yo soy el camino y mediante Mi jornada terrenal, les mostré el camino para darles fuerzas en sus tribulaciones y dificultades diarias. Ustedes tienen Mi ejemplo para seguirlo. Vengan, hijitos, y síganme."

"Les hablo a cada uno de ustedes en el silencio de sus corazones. ¿Acaso no Me escuchan?"

"Estoy vivo en medio de ustedes y deseo descansar dentro de sus corazones. Ustedes Me preparan el camino y lo hacen en su diario andar conmigo al imitar Mis virtudes."

"Yo soporto sus diarias tribulaciones y dificultades con paciencia. Reflexionen acerca de Mi paciencia en amor por ustedes. Pidan la gracia de recibir la fuerza y la sabiduría para tener la virtud de la paciencia todos los días. Pidan y recibirán."

"Sean pacientes con los demás como Yo soy paciente con ustedes."

"Si desean la vida eterna conmigo, entonces adquieran Mis virtudes e imítenlas."

"Reflexionen sobre la palabra ‘gloria’."

13 de febrero de 1995

Cuando los peregrinos cantaban afuera la canción de Fátima, rayos de una brillante luz mística blanca y una cruz descendieron en la habitación de las apariciones. La Santísima Madre, con el Niño Jesús en sus brazos, apareció a la izquierda del crucifijo. Muchos santos aparecieron uno tras otro. Había una luz mística alrededor del crucifijo mientras el Cuerpo de Cristo brillaba en la luz blanca.

Jesús habló: "Mi Madre y yo estamos aquí." La imagen de Jesús que estaba superpuesta sobre la cruz cobró vida.

Poco después de comenzar el rosario y cuando el guía repetía las palabras "Gloria al Padre", Jesús viró la cabeza y miró hacia el cielo.

Jesús expresó: "¿Escucharon las palabras: Gloria [hizo una pausa] al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo? Para dar verdadera gloria a Dios, ustedes deben ser humildes."

"Gracias por sus actos de reparación. Les pido a Mis hijos que hagan reparación. Miren al crucifijo y comprendan en sus corazones la reparación que hice por ustedes."

"No busquen señales y milagros, sino búsquenme a Mí en Mi presencia viva entre ustedes. Vengan ante Mí con reverencia y corazones arrepentidos."

"Hijos, deseo sanarlos. Vengan a Mí."

"De nuevo les digo: No busquen señales y milagros, búsquenme sólo a Mí. Satanás los está engañando y ustedes no lo conocen. No se dejen engañar por falsos mensajes. Les digo que hay muchos. Mis palabras son vida y les traen vida a sus almas."

"Toda la gloria es Mía. Denle toda la gloria sólo a Dios. Den gloria a Dios en actos desinteresados de amor y sacrificio desde sus corazones al Mío."

"Reflexionen sobre la palabra `gloria'. Ustedes pronuncian esa palabra pero no la conocen. Miren en la Biblia y verán cuántas veces aparece escrito `gloria' y les digo, hijos, que no conocen esa palabra."

"Desde la cruz le di a Mi Padre el acto supremo de gloria. Glorifiquen sólo a Dios. Ustedes no pueden glorificar a Dios si no se niegan a sí mismos, toman su cruz y siguen Mis huellas."

"Gloria, gloria, gloria no desde sus labios [hubo una larga pausa] sino desde lo más profundo de sus corazones en actos de amor desinteresado. Denme como Yo les doy."

En ese momento, se leyó la meditación del Primer Misterio Doloroso, la Agonía en el Huerto.

Jesús continuó: "¿Escucharon las palabras que acaban de decir: `Padre Mío, si es posible, aparta de Mí este cáliz'? ¿Beberían del cáliz? No aparten el cáliz. Beban del cáliz dándose ustedes mismos a Mí sincera y completamente, [Jesús hizo una pausa] por entero."

Desde el crucifijo, Jesús miró hacia lo alto. Después bajó la cabeza y permaneció callado. Un gran ángel apareció a los pies del crucifijo.

Jesús continuó hablando: "Mi paz es Mi regalo para ustedes. Mueran primero para ustedes mismos."

La pared se volvió rojo escarlata y el crucifijo se iluminó con brillante luz blanca mística cuando Jesús dijo: "Hijos míos, glorifiquen a Dios en amor desinteresado por Mí."

Nancy vio a Jesús sufriendo en el crucifijo. Jesús agregó: "Hijos míos, los amo. Hijos míos, los amo. Hijos míos, los amo." Jesús repitió esa frase una y otra vez.

Nancy preguntó en alta voz, por qué Jesús repetía esa frase.

Jesús le explicó: "Cree [hizo una pausa y muy tiernamente continuó] y conócelo."

Una brillante luz blanca se superpuso en el crucifijo. En esa luz, el rostro de Jesús alternaba entre el del sufriente Jesús y el Cristo Resucitado. El rostro sufriente de Jesús miraba hacia lo alto. El rostro del Cristo Resucitado miraba directamente a Nancy.

Entonces Jesús agregó: "Entreguen. Entreguen su voluntad. Glorifiquen a Dios en su entrega, pequeños. Glorifiquen a Dios en la cruz. Glorifiquen a la Trinidad, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo."

Nancy oró en voz baja por los peregrinos: "Por favor, Jesús, permite que los inválidos caminen. Permite que los ciegos vean. Permite que desaparezcan los tumores."

Entonces Jesús añadió: "Glorifiquen a Dios en la cruz."

"Eleven sus manos y voces para alabar y dar gracias a Dios, y denle la gloria a Dios en la forma en que viven sus vidas. Se los digo de nuevo: Glorifiquen sólo a Dios."

Jesús viró la cabeza, miró hacia lo alto y quedó quieto. Estaba la imagen de una mujer rezando a los pies del crucifijo. Después la imagen de la cruz ascendió y desapareció.

Nancy vio algunos escapularios y rosarios que los peregrinos habían dejado en la habitación de las apariciones. Se preguntó si Jesús los habría bendecido durante la aparición.

Por un momento una luz relampagueó en la habitación y Jesús contestó: "Sí, Nancy, todos y todas las cosas fueron bendecidos."

"Mis hijos no aceptan que cometen
pecados. Mis hijos no llaman
pecado al pecado."

13 de marzo de 1995

Jesús dijo: "Mis hijos no están escuchando."

Los contornos de los continentes aparecieron sobre la pared detrás del crucifijo. La pared se volvió de color rojo escarlata. La Santísima Madre apareció con sus manos unidas para orar.

Jesús repitió: "Mis hijos no están escuchando."

La pared volvió a tener un color rojo escarlata. Nancy comprendió que eso significaba sufrimiento. También vio una gigantesca ola.

Jesús continuó hablando: "Mis hijos no aceptan que cometen pecados. Mis hijos ya no llaman pecado al pecado."

"Pídanme la gracia de conocer sus pecados. Hijos míos, sus pecados son numerosos ante Dios. [Hubo una larga pausa.] Pidan y recibirán."

"Pídanme el don de conocer sus pecados de tinieblas en sus vidas; entonces, hagan una verdadera contrición por ellos. Pídanme el don para que no deseen volver a cometer los mismos pecados. Pidan y recibirán."

"Con todo su corazón, deseen venir más cerca de Mí. Sólo de esa manera comenzarán a vivir el evangelio que Yo proclamé."

En ese momento, Nancy tuvo la visión de una persona apoyada contra el pecho de Jesús y fundiéndose con El.

Jesús agregó: "Unanse a Mí en cada una y en todas las comuniones."

Continuaron apareciendo santos, uno tras otro.

"Mis hijos están buscándome por todas partes, pero no pueden encontrarme porque no buscan en los lugares adecuados."

"Miran y no ven. Hablan y no oyen."

"Mi Reino no es de este mundo. Ustedes buscan dioses de este mundo y piensan que Me buscan a Mí."

En ese momento a George, que estaba escribiendo este mensaje para Nancy, se le cayó la pluma. Se agachó y la recogió.

Jesús le dijo a través de Nancy: "Se te cayó tu pluma. Buscaste y la encontraste. Encontraste lo que buscabas."

"Mis hijos Me buscan por todas partes. Buscan a un rey, a un rey de este mundo. Buscan, pero no Me encuentran."

"Busquen más allá de sus sentidos. No busquen con su intelecto."

"No busquen con su intelecto, sino en las profundidades de sus corazones. Mírenme y caminen conmigo en las profundidades de sus corazones."

"Vengan a la mesa... Participen de Mi
Cuerpo y de Mi Sangre
en estado de gracia"

13 de abril de 1995 - Jueves Santo

Jesús expresó: "Mis queridos hijos, observen la conmemoración de Mi Sacrificio. Observen al Cordero de Sacrificio.

"Vengan hacia Mí con corazones arrepentidos y humildes."

Momentáneamente Nancy vio la imagen del rostro sufriente de Cristo en mística luz.

"Vengan a la mesa de Mi nuevo pacto listos para recibirme. Participen de Mi Cuerpo y de Mi Sangre en estado de gracia."

En una visión, Nancy vio cómo la pared detrás del crucifijo se tornaba de un tenue rosado. Una sustancia mística que parecía sangre corría por la pared. En el crucifijo el cuerpo de Cristo brillaba con luz mística. Entonces, una luz destelló en la habitación como si fuera un relámpago. La pared se volvió color escarlata y Jesús expresó:

"Les ruego que participen de Mi Cuerpo y de Mi Sangre en estado de gracia y en total abandono de su voluntad a la Mía. No se separen del estado de gracia ni de su sometimiento. Vengan a Mí de esa forma."

Jesús apareció como glorificado en brillante luz. La pared se volvió escarlata y rosado. Jesús no habló cuando levantó la cabeza hacia el cielo y después la bajó, mirándolos a todos en la habitación. Su rostro expresaba el sentimiento de la entrega, del dolor, cuando se apareció en la cruz y dijo:

"Lo hice por ustedes."

Hubo una larga pausa. Entonces una gran luz mística emanó desde la cruz cuando Jesús dijo:

"Vengan y coman y beban en Mi mesa. Les doy el alimento de la vida y ustedes nunca tendrán sed y jamás tendrán hambre en Mi Reino."

"Tienen Mi corazón completo y totalmente, en cada comunión."

"Hay victoria y liberación en la cruz"

13 de mayo de 1995

Desde el crucifijo en la habitación de las apariciones, Jesús miraba al cielo en oración. Después expresó: "Te ruego que le digas a Mis hijos que hay victoria y liberación en la cruz. Ustedes no pueden entender el misterio del sufrimiento hasta que no comienzan a unir su sufrimiento a Mí."

"Al sufrir, Yo los liberaré. Los liberaré de sus inclinaciones egoístas."

"Los invito a que vivan en Mi gracia."

La pared se volvió escarlata y Nancy vio los contornos de los continentes.

"No rechacen la cruz, sino abrácenla en amor y en abandono de su voluntad. Entonces, comenzarán a entender la victoria en la cruz acerca de la cual les he hablado."

Este es el camino para la verdadera felicidad. El camino de la cruz es el camino de la vida eterna en Mí."

"He hablado. Sepan que Yo soy Jesús, Hijo del Dios Vivo."

Poco después Jesús agregó: "Le pregunté a Pedro: ¿Me amas? Y les pregunto a ustedes: ¿Me aman? Amenme a través de la cruz."

Nancy tuvo visiones de muchos santos.

Jesús añadió: "Un santo no es un santo sin la cruz. No sean hijos de este mundo. Sean hijos de Dios."

"Mediten en la cruz."

"Los amo a todos, queridos hijos Míos."

"Acepten su cruz y caminen conmigo...
Caminen en fe y confíen en Mi bondad."

13 de junio de 1995

Jesús le dijo a Nancy: "Mis hijos Me han apartado de sus vidas. Ya no creen. Ya no creen en Dios. Mis hijos han perdido su camino."

"Mi Madre y yo estamos aquí con la corte celestial de ángeles y santos. Hemos venido para ayudarlos. Oren de nuevo para que puedan tener fe. Sin fe no pueden confiar en Mí. No pueden creer."

Nancy manifestó su preocupación acerca de las personas que dudan de las apariciones.

Jesús le contestó: "Estás preocupada por los que no creen en tus dones. No temas, pequeña. Ora por los incrédulos."

Nancy vio mucha luz alrededor del crucifijo y sobre el cuerpo de Cristo. Entonces Jesús apareció como si tuviera vida sobre el crucifijo.

Jesús manifestó: "La luz que ves es la luz que tú profesas en tu Credo. Dios de Dios; Luz de Luz."

La Santísima Madre apareció vestida toda de blanco como Nuestra Señora de Fátima. Estaba arrodillada frente al crucifijo. Entonces, un ángel bello también se apareció, arrodillado, de frente al crucifijo, que estaba en una gran luz mística brillante. Después, la pared detrás del crucifijo se volvió rojo escarlata.

Jesús agregó: "Queridísima hija, Mis hijos no aceptan tus dones, porque no aceptan Mis dones."

"Es un privilegio llevar la cruz y sufrir por Mí."

"Es un honor y un privilegio llevar Mi cruz de amor. Mira a los santos que aparecen ahora ante ti. Ellos conocen bien estas palabras."

Más tarde Jesús añadió: "A todos Mis hijos les digo: acepten sus cruces y caminen conmigo. Esta invitación sale de Mi misericordioso corazón."

Cuando todos continuaban rezando el rosario, Nancy vio aparecer muchos santos bajo destelleante luz mística. Durante el Quinto Misterio Doloroso, todas las luces místicas desaparecieron por completo. Nancy continuó orando y después volvió a ver luces místicas sobre el crucifijo.

Jesús dijo: "Tu oraste, pequeña, aunque no podías ver [ninguna luz mística] durante un tiempo. Eso es bueno. Tú no dudas de Mi presencia aquí. Eso es bueno."

"El mensaje para Mis hijos es: caminen en fe y confíen en Mi bondad."

"Mis hijos buscan señales y milagros.
No Me buscan a Mí en las profundidades
de sus corazones."

13 de julio de 1995

Durante el rosario del mediodía, Jesús habló: "Mis hijos buscan señales y milagros. No Me buscan en la profundidad de sus corazones."

"Crean en las Escrituras. Cuando ustedes se reúnen en Mi Nombre, vengo aquí."

Nancy vio una brillante luz mística sobre el crucifijo desde el cual hablaba Jesús. Arcos de luz, como destellos de relámpagos, bajaban a la habitación cuando vio numerosos santos aparecer de continuo.

Cuando los peregrinos decían: "Danos el pan nuestro de cada día", apareció una luz mística. Por la fracción de un segundo, Nancy vio al Cristo crucificado y después al Cristo resucitado.

Con voz atronadora, Jesús declaró: "El aborto es un crimen." Jesús repitió esas palabras varias veces y después agregó: "Cuando asesinan a los más inocentes, asesinan su propia alma."

"Recuerden, no deben matar."

"Cosecharán lo que siembren."

La pared se volvió roja cuando Jesús dijo las anteriores palabras y una mística luz relampagueó cuando siguieron apareciendo los santos. Nancy tuvo la visión de un granjero en un campo en el cual había plantado muchas cosas. El terreno estaba seco y la semilla no brotaba.

Jesús señaló: "¿Qué semillas quieres plantar y qué quieres que Yo cultive?"

Más tarde, Nancy oraba por una monja ciega, con quien no se había encontrado, pero que sabía que estaba presente para la aparición.

Jesús habló: "Mi hija que no tiene vista ve más que Mis hijos que pueden ver."

Más tarde Nancy oraba para los peregrinos que estaban fuera bajo el fuerte sol. Le dijo a Jesús: "Hay mucho calor afuera."

Jesús replicó: "¿Tienen sed de la Palabra de Dios o tienen sed del agua de la tierra?"

"¿Temen Mi justicia o la justicia de los hombres? ¿Me sirven a Mí o sirven a otros? ¿Vienen en busca de Mi amor y Mi misericordia?"

Nancy tuvo otra vez la visión del granjero. En ese momento pateaba la tierra como si estuviera frustrado. Entonces el campesino se dejó caer y quedó sentado en el suelo.

Jesús continuó: "¿Vienen aquí buscándome en las profundidades de su corazón? ¿Cómo debo llamarlos - creyentes o no creyentes, seguidores Míos o hijos que se alejan?"

"Los amo, queridos hijos Míos."

La mística luz estaba muy brillante. En una visión, Nancy vio a tropas militares marchando.

Después Nancy meditaba acerca de la gente que dudaba de sus visiones de los santos. Nancy le dijo a Jesús: "Alguna gente dice que aquí se aparecen personas muertas."

Jesús replicó: "¿Están muertas o están vivas?"

De nuevo Nancy vio aparecer muchos santos y exclamó: "¡Están vivas!"

Entonces Jesús agregó: "Díselo."

Después en el rosario, Nancy no pudo seguir viendo la luz mística por mucho más tiempo, pero en el momento preciso en que una mujer comenzó el Quinto Misterio Doloroso, la Crucifixión, de repente Nancy vio otra luz mística y aparecer a muchos santos. Después George le dijo a Nancy que la monja ciega había comenzado a rezar el rosario en el Quinto Misterio Doloroso, justamente en el momento en que reapareció la luz mística.

Nancy rogó por la monja diciendo: "Jesús, por favor, sana la vista de la monja, según Tu voluntad."

Jesús dijo: "Te digo, que ella tiene más vista que los demás."

"Viene buscando sanación, que ore por la sanación de su alma. Que busque esa sanación."

"Las almas de los tibios parten Mi corazón completamente. Las almas de los tibios se marchitan, se están muriendo. Estate alerta contra las tentaciones de la pereza y la mundanería."

"Mi corazón es rico en misericordia y compasión. Ven hacia Mí como un niño que está arrepentido de haber herido a sus padres. Sean pequeños ante Mí."

"Caminen entre sus hermanas y hermanos con humildad y amor."

En una visión, Nancy vio un mapa del mundo. Los continentes estaban en rojo. El mapa del mundo apareció y desapareció varias veces y después se desvaneció.

Jesús dijo: "En un parpadeo puede cambiar el mundo."

"Oh, hijos Míos, nadie los ama como Yo."

"No pueden servir a dos amos.
Si están ocupados sirviendo a uno,
no pueden conocer al otro."

12 y 13 de agosto de 1995

El 12 de agosto de 1995, justo cuando Nancy iba a salir de su hogar para hablarle a los peregrinos reunidos en la Santa Colina, Dios dijo: "Mis hijos del mundo no Me conocen. Son los hijos Míos que Me buscan desde las profundidades de sus corazones los que Me conocen. Ustedes no pueden servir a dos amos. Si están ocupados sirviendo a uno, no pueden conocer al otro."

"Dile a Mis hijos: reflexionen sobre estas palabras."

El 13 de agosto de 1995, antes de que Nancy saliera y fuera a la habitación de las apariciones, Jesús expresó: "Quiero que Mis hijos comprendan que los regalos que están acumulando los están poseyendo."

"Hijos míos, ustedes tienen muchas riquezas y sin embargo son muy pobres. Busquen Mis regalos celestiales, entonces serán ricos."

"Reflexionen en las Bienaventuranzas. Vivan por esas directrices."

"Pueden poseer riquezas, pero no dejen que las riquezas los posean a ustedes."

"Ahora te pido que repitas estas palabras a Mis hijos."

"Gracias, pequeña, por escuchar."

Más tarde, en la habitación de las apariciones, cuando los peregrinos cantaban el "Ave María", hubo una relámpago de mística luz cuando la Santísima Madre se apareció momentáneamente, usando un velo y un vestido blancos. Cuando una brillante luz mística iluminó el crucifijo, se aparecieron en estado de gloria ángeles y santos uno tras otro, exactamente donde Nancy vio primero aparecer a la Madre Amorosa.

La imagen de Jesús en el crucifijo cobró vida en la luz mística y Jesús habló: "Deseo poseer a todos Mis hijos."

"Hijos míos, no se dejen engañar ni dejen que las falsas riquezas los posean."

"¿Es que Mi abrazo no es suficiente para ustedes, queridos hijos Míos?"

"Vengan a Mí, queridos hijos Míos. Los confortaré, a todos ustedes que sufren y lloran."

"Cuando yo los abrace, les pediré que abracen las bienaventuranzas."

Nancy tuvo una visión del mundo. El mundo estaba rojo escarlata. Comprendió que eso significaba sufrimiento. Encima del crucifijo, vio una pequeña paloma.

Jesús volvió a aparecer sobre el crucifijo en brillante luz blanca mística y miró hacia los peregrinos que estaban en la habitación de las apariciones. Entonces Jesús viró la cabeza y miró hacia lo alto con un gran sufrimiento reflejado en Su rostro.

Nancy vio al Cristo Resucitado en la luz y después al rostro sufriente de Jesús mirando desde la cruz. La visión se repitió varias veces.

Nancy le preguntó a Jesús: "¿Por qué veo esto?"

Jesús contestó: "Estoy vivo y morí por ti."

"Hijos míos, ¿no Me amarán?"

Nancy vio lo que parecía una lápida con una inscripción al pie de la cruz.

Jesús dijo: "Oren. Oren. Oren todos los días por las almas que mueren."

Nancy vio la parte superior de la cruz convertida en una corona de luz.

Después Nancy tuvo la visión de un niño comiendo caramelos. El padre le decía que no se comiera los caramelos. El niño no le hizo caso al padre y se enfermó y el padre tuvo que sacarle todos los caramelos.

Durante los Misterios Dolorosos, Nancy no vio luces místicas. No fue hasta el Tercer Misterio Glorioso, El Descenso del Espíritu Santo, que pudo ver de nuevo una cruz mística de luz a la que siguieron grandes rayos de luz que descendían a la habitación y después vio muchos ángeles y santos.

Jesús dijo: "¿Sienten un vacío cuando les quito parte del regalo?"

"Dile a Mis hijos: Es mejor tener Mis regalos completos. No echen a un lado Mis regalos."

"Explícale a Mis hijos Quién les da los regalos."

"Tendrán Mis regalos sólo mientras yo se los dé. Usen los regalos terrenales, pero no dejen que ellos los posean."

"Ustedes no controlan los regalos. De Mí depende dárselos. Dilo a los demás."

"Tomen en serio estas palabras."

"Amenme como Yo los amo.
Este llamado es para toda la humanidad,
para que vaya por el camino de la cruz."

13 de septiembre de 1995

Cuando los peregrinos cantaban la canción de Fátima, Nancy vio luces místicas bajar a la habitación de las apariciones. Apareció un santo tras otro y después vio a la Santísima Madre vestida de blanco. Momentos después la pared se volvió rosada, rojo escarlata y el crucifijo se iluminó con una brillante luz mística. La imagen de Jesús en el crucifijo estaba viva bajo la brillante luz.

Desde el crucifijo, Jesús dijo: "Comiencen cada día con sus ejercicios espirituales ofreciéndome vuestros sacrificios. Ofrézcanme todos sus sacrificios del día. Si lo hacen, no se sorprenderán cuando los llame para que hagan sacrificios por Mí. Verán que estarán en estado de preparación, listos para ofrecerme cualquier cosa que Yo les pida."

"Vivan cada día en estado de preparación, listos para dármelo todo. Vivan cada momento para Mí. Ustedes no conocen la hora, el momento en que los llamaré para su sacrificio."

"Amenme como Yo los amo. Este llamado es para toda la humanidad, para que vaya por el camino de la cruz. La cruz es su camino al cielo. La cruz es su victoria sobre el Malo."

"Cuando ustedes Me entregan sus ofrecimientos diarios, Me están entregando su voluntad."

"Lo que deseo de cada uno de ustedes [Jesús hizo una pausa] es total obediencia y humildad y, sobre todo, que amen como Yo los he amado."

Nancy vio muchos santos en estado de gloria arrodillados frente al crucifijo que resplandecía en la brillante luz. Nancy vio a la Santísima Madre otra vez vestida de blanco, con su cabeza inclinada y de frente al crucifijo luminoso.

Jesús dijo: "Estás viendo los santos que han recorrido el camino, mantuvieron la fe y llevaron sus cruces por amor a Mí."

Nancy vio al Padre Pío aparecer muchas veces. También vio a San José y a otros santos, a muchos de los cuales no reconoció. En su corazón, Nancy deseó conocer más nombres de los santos que aparecían.

Jesús añadió: "San Domingo, San Francisco, San Benito, San Antonio, todos los santos cuyos nombres has escuchado y muchos otros. A muchos santos no los conocen Mis hijos en el mundo. Sólo los conozco Yo. Tú sólo conoces algunos. Yo los conozco a todos."

Nancy siguió viendo muchos santos; le era imposible contarlos a todos. Vio cómo la imagen mística de Cristo en el crucifijo aumentaba en brillantez en las mejillas debido a la intensidad de la luz. Entonces Jesús habló: "Serán abofeteados muchas veces. Regocíjense."

Nancy oró por la misericordia de Jesús hacia los Estados Unidos y hacia los pueblos de todas las naciones.

Jesús dijo: "Busca Mi misericordia y la tendrás."

"Es imperativo que
el hombre enmiende su vida."

13 de octubre de 1995

Nancy se preparaba en oración en un pequeño cuarto aledaño a la habitación principal de las apariciones. Una luz mística relampagueó sobre el crucifijo y la luz se volvió muy brillante.

Jesús dijo: "Mi Madre traerá hoy un mensaje. Es imperativo que el hombre enmiende su vida. Escuchen bien, queridos hijitos."

Nancy tuvo la visión de una paloma que se posó sobre el crucifijo. La Santísima Madre apareció a la izquierda, vestida de blanco con su cabeza inclinada, de frente al crucifijo. La pared detrás del crucifijo se tornó color rosado.

Jesús expresó: "Retornarás a una oración mucho más solitaria. Yo te voy a traer a Mi corazón."

"Hoy tu vida tomará una nueva dirección. Mediante tus escritos, tus mensajes se divulgarán al mundo."

Nancy vio aparecer una imagen de un anciano que estaba superpuesta a la imagen de Cristo en el crucifijo. La imagen apareció por segunda vez. Jesús dijo: "Dejen que Mis hijos vengan en fe y en oración; las gracias permanecerán aquí. Tú, hija Mía, no regresarás hasta el 13 de octubre del próximo año."

"Dejad que los fieles sean fieles. Dejad a que vengan en fe."

"Mediante tus escritos, seguiré hablando. He creado muchos testigos. Deja que vayan y hablen."

Jesús bajó la vista hacia Nancy y añadió: "Tú sólo hablarás cuando se te dé permiso para hacerlo. Permanecerás bajo santa obediencia."

De nuevo Nancy tuvo la visión del anciano. También vio aparecer santos continuamente.

Jesús volvió a hablar: "Soy un Dios celoso y quiero más de ti. Escribirás, escribirás, escribirás. Mediante tus escritos, hablaré al mundo."

Nancy vio una luz mística bajando del techo, bañando a la gente que estaba en la habitación con rayos de luz. Parecía como si la luz se vertiera directamente en los corazones de las personas. La luz era más luminosa que cualquier otra de la tierra.

Al final de la aparición Jesús expresó: "Por favor, hagan la señal de la cruz."

Más tarde, Nancy recordó que la Santísima Madre se le había aparecido durante la noche con lágrimas en sus ojos.


Messages © 2003-2006 George Collins. All rights reserved.
© 1999-2006 Marco Napoli. All rights reserved.