1993

"Muchos de ustedes se niegan a creer
que yo repito las palabras de mi Hijo."

13 de enero de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, como su Madre Amorosa, les pregunto desde la ternura de mi corazón, ¿están bloqueados sus oídos y están cerrados sus corazones a la Palabra de Dios? Mi Hijo me ha enviado para ayudarlos. Muchos se niegan a creer que yo repito las palabras de mi Hijo. Hijos, por favor, les he advertido acerca de más desastres." [La Santísima Madre lloraba.]

"Les he alertado acerca de la guerra y les he pedido ayuda, pero no me quieren escuchar. Si no enmiendan sus vidas y oran, en un estado de debilidad caerán de rodillas. Hijos, los amo y deseo que todos se unan a mi Hijo. La mano de mi Hijo es rica en amor y misericordia. Está a punto de convertirse en una mano de justicia." [Sangre o algo espeso salió del ojo izquierdo de la Santísima Madre.]

"Oren, hijos, oren. Sus corazones serán purificados. Vean el amor y la misericordia de mi Hijo en cada uno, en cada cosa. Dejen que siempre sea lo primero."

"En este momento, los voy a bendecir a ustedes y a todas las cosas que han traído. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré. Parto ahora, pero me quedaré con ustedes. Por favor, hijos, recuerden darle las gracias a mi Hijo. Les pido de nuevo sus oraciones y sacrificios."

"Muchos, muchos de ustedes no han dado
el primer paso en su jornada
de retorno a Dios"

13 de febrero de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, por favor, tranquilicen sus corazones. Les pido que se detengan donde ahora están. Piensen más en Dios y háblenle más."

"Muchos de ustedes considerarán estas instrucciones demasiado básicas. Muchos de mis hijos son niños y son muy jóvenes. Muchos, muchos de ustedes no han dado el primer paso en su jornada de retorno a Dios. Les ruego que comprendan que mi Hijo me ha enviado a ustedes para ayudarlos. Tomen mi mano. Tomen mi corazón y escuchen. El plan de Dios para cada uno de ustedes es que Lo conozcan y crezcan en amor. Este tiempo es vuestro tiempo. Toda alma es única para Dios y El le ha dado a cada alma su propio camino. Crezcan, hijitos, en amor. Los bendigo."

"Cuando hagan la señal de la cruz, me iré, pero permaneceré con ustedes dondequiera que oren." [El rostro de Jesús apareció momentáneamente.] "Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo."

"Salgan de sus ciudades de tinieblas."

13 de marzo de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, con lágrimas desde mi Inmaculado Corazón les hago este ruego. Hijos, deben salir de sus ciudades de tinieblas y venir hacia la luz. Mi Hijo observa las ciudades del mundo y llora sobre muchas de ellas."

"Hijos, no deben ofender a Dios por más tiempo. Más penas van a sufrir mis hijos. Lamento desde mi corazón de madre tener que decirles estas cosas. Les agradezco por soportar las penas y los sacrificios."

"Todos han recibido mis bendiciones especiales de hoy y todos los que han deseado estar aquí han recibido las mismas bendiciones."

"Los amo, queridos hijitos. Les ruego que regresen a Dios mientras aún hay tiempo."

"Los bendigo a ustedes y a todas las cosas que han traído. Bendigo a los que han deseado estar aquí y a todas las cosas que han traído. Recuerden darle las gracias a mi Hijo. Cuando me vaya, les ruego que hagan la señal de la cruz."

"Vengan a mi Hijo
y permanezcan cerca de El."

13 de abril de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos de América y del mundo entero, regocíjense en el Señor Resucitado. Crean en la Resurrección sinceramente. Ustedes son llamados a creer en Dios."

"Recen todos los días para obtener la gracia de una mayor fe. Se los ruego, hijos, mi Hijo Jesús vive y ustedes no ven Su presencia viva en todas partes."

"Han elegido ser esclavos. Están atados al pecado. Mi Hijo les ofrece libertad. Vengan a El y recibirán nueva vida. El es el camino, la verdad, la vida." [Nuestra Madre Amorosa brillaba en la luz.] "El es la Resurrección."

"Mi mensaje de Pascua Florida a cada uno de ustedes es que vengan a mi Hijo y permanezcan cerca de El. Recen más, queridos hijos. Sólo en El recibirán la fuerza que los sostendrá en los tiempos difíciles. Es una gran misericordia de Dios el que mi Hijo me haya permitido venir a ustedes. Denle las gracias."

"En este momento, hijos míos, los bendigo a ustedes y a todas las cosas que han traído. Levanten los objetos si quieren que los bendiga. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré. Recuerden que mi Hijo siempre está con ustedes."

"Si rechazan la paz de mi Hijo,
entonces habrá guerra."

13 de mayo de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos de América, ha llegado el momento de que respondan a nuestras invitaciones de amor. Por favor, hijos, despierten mientras queda tiempo. Ustedes caen más y más profundo en las tinieblas. De nuevo les digo: si rechazan la paz de mi Hijo, entonces habrá guerra. Tendrán guerra entre naciones, en sus comunidades, en sus familias y dentro de ustedes mismos."

"En este día de aniversario, les pido a cada uno que vuelva a darle su vida a Dios. Hijos míos de todas partes, unan las manos y sus corazones con Dios y con todos los demás."

"Ahora los bendeciré a ustedes y a todo lo que hayan traído. Les doy una bendición especial desde mi corazón. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré, pero permaneceré con ustedes."

"¿No ven ninguna señal?...
Es tiempo de despertar."

13 de junio de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, ¿ustedes entienden el momento en que están viviendo? ¿No ven ninguna señal? ¿Escuchan la voz de mi Hijo dentro de sus corazones? ¿Lo conocen? Por favor, hijos, es hora de despertar. Enmienden sus vidas y vengan a mi Hijo vivo. Planten Su palabra profundamente dentro de ustedes. Deben saber que siempre estamos con ustedes. Hijos, por favor, sepan que El es el Pan Vivo bajado del cielo. Coman de Su cuerpo y beban de Su sangre, y tendrán Su vida dentro de ustedes. Por favor, no rechacen más a mi Hijo."

"Los amo, queridos míos, y los bendigo. Cuando hagan la señal de la cruz, los bendeciré y me iré, pero permaneceré con ustedes. Ahora bendeciré lo que han traído con ustedes."

"Sometan su voluntad a Su voluntad...
Tendrán paz..."

13 de julio de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, abran sus corazones y permitan que mi Hijo, Jesús, viva dentro de ustedes. Sometan su voluntad a Su voluntad. Si lo hacen, tendrán paz y dirección para sus vidas. Mi Hijo desea sanarlos a todos. Acudan a El. Al igual que mi Hijo los ama y los perdona, ustedes son llamados a amar y a perdonar a los demás. Oren, pequeños, oren. Digan sus oraciones con amor y de esa manera estarán más unidos con Dios."

"Como vuestra Madre Amorosa, los bendigo. Por favor, hagan la señal de la cruz cuando me vaya y recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir. Cuando hagan la señal de la cruz, los bendeciré a ustedes y a todas las cosas que han traído. Le he llevado las peticiones de sus corazones a mi Hijo."

"¡Por favor, escuchen! Su falta de fe
les trae muchas penas."

13 de agosto de 1993

La Santísima Madre dijo: "Hijos míos, por favor, escuchen. Su falta de fe les trae muchas penas. Ustedes no conocen a Dios y no se dan cuenta de los engaños de Satanás en sus vidas. No pueden resistir las tentaciones del Malo en sus vidas sin la ayuda de mi Hijo."

"Por favor, hijos míos, oren."

"A mis jóvenes, a mis jóvenes hijos en todas partes, les extiendo una invitación especial de amor para que regresen a mi Hijo. Muchos de ustedes viven en grave pecado. Por favor, deben dejar de ofender a Dios, queridos míos."

"Aquí está mi corazón. Aquí está mi mano. Se los ofrezco como su madre. Los bendigo." [En ese momento el rostro de Jesús apareció, superpuesto en el rostro de la Santísima Madre.]

"Cuando hagan la señal de la cruz, partiré. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir."

"¡Miren! ¿Qué ven?
¡Escuchen! ¿Qué oyen?"

13 de septiembre de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, ¡miren!" [La Santísima Madre hizo una pausa.] "¿Qué ven? ¡Escuchen!" [Hizo otra pausa.] "¿Qué oyen? Queridos míos, Si no conocen las Sagradas Escrituras dentro de sus corazones, no pueden entender la época en la que viven. No entreguen sus corazones al Malo. Se les ha llamado para que eliminen todo el odio, celos, codicia, intolerancia." [La Santísima Madre lloraba lo que parecía sangre.] "Eliminen las impurezas de todo tipo. Sean humildes y no orgullosos, queridos míos. Como su Madre Amorosa, les hablo como una madre. Por favor, dejen de juzgar. No entreguen ninguna parte de sus corazones a los espíritus de las tinieblas. Mi Hijo desea sus corazones completos." [La Santísima Madre estaba radiante.] "No saben lo que les espera y lo que está muy cerca. Les digo solemnemente que hay una falsa paz en el mundo. No se dejen engañar por ella. Manténganse firmes en su fe. Los bendigo. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo. Los amo."

"Por favor, abran sus corazones
para recibir los regalos que mi Hijo
desea dar a cada uno de ustedes."

13 de octubre de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, han venido en peregrinación desde muchos lugares de los Estados Unidos y desde muchos países. Les agradezco los sacrificios que han hecho para estar aquí conmigo."

"Su amor y oraciones consuelan mi doloroso e Inmaculado Corazón. En este tercer aniversario de mis apariciones aquí, he venido con el esplendor de mi corte celestial y con los brazos extendidos para entregarles abundantes gracias. Por favor, abran sus corazones para recibir los dones que mi Hijo desea dar a cada uno de ustedes. Les pido que todos continúe su peregrinación después que se vayan hoy de aquí."

"Hijos míos, deben dejar de ofender a Dios. Si no lo hacen, grandes sufrimientos caerán sobre ustedes en esta década. Una pena vendrá tras la otra y no tendrán tiempo de recobrarse antes de que caiga la próxima." [La Santísima Madre lloraba. Una sustancia oscura, como sangre, salía de su ojo izquierdo.]

"Queridos hijos míos, ustedes no han honrado las solicitudes que les hice en Fátima y, de nuevo, hoy les hago las mismas peticiones a cada uno de ustedes. Tomen este rosario y únanlo con los otros y ofrezcan estas oraciones al cielo por la paz."

"El mensaje que doy hoy es serio. Y lo es, porque, queridos hijos, sus pecados son graves y mi Hijo sufre mucho. Por favor, no pasen por alto este mensaje y estas señales. Les digo solemnemente que yo he sido enviada para ayudarlos a preparar su encuentro con mi Hijo. Oren, oren, oren. Los amo y los bendigo."

"Cuando hagan la señal de la cruz, los bendeciré a ustedes y a todo lo que hayan traído. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir."

"El Malo ha plantado muchas semillas
de división en los corazones
de los hombres en todas partes."

13 de noviembre de 1993

La Santísima Madre dijo: "Unidad, unidad. Unidad, unión."

"Queridos hijos míos, los saludo en la paz y en el amor de mi Hijo. Mi corazón se regocija cuando rezan. Mi corazón se apena por las almas de muchos de mis hijos que se han perdido."

"He venido a exhortarlos a perseverar en sus oraciones, queridos hijos. El Malo ha sembrado muchas semillas de división en los corazones de los hombres en todas partes. Por favor, con la ayuda de mi Hijo, podrán hacerle frente."

"La división aumenta, queridos, para aquellos que han elegido vivir alejados de Dios. El camino de Dios es el camino del amor y del sacrificio y de la obediencia. Por favor, hijos, depende de ustedes responder a estas invitaciones de amor que les hace mi Hijo. Ustedes están bajo mi manto pero, por favor, únanse bajo mi manto. Las divisiones de las que hablo ahora son profundas dentro de los corazones de los hombres, pero éstas aumentarán si no reciben estas palabras dentro de sus corazones y responden a ellas."

"Nuestros corazones están apenados y ustedes, pequeños míos, van a sufrir más. Por favor, enmienden sus vidas; regresen a la vida de obediencia y amor que mi Hijo ha fijado para ustedes."

"Los amo, queridos hijos míos, y los aprecio a todos. Los bendeciré a ustedes y a todas las cosas que han traído. Los bendigo de parte de mi Hijo. Cuando hagan la señal de la cruz, recibirán esta bendición de parte de mi Hijo y cuando yo me vaya, permaneceremos con ustedes. Por favor, denle las gracias a mi Hijo por permitirme venir."

"Tengan el deseo dentro de sus
corazones de liberarse... Reconcíliense
con Dios y con los demás"

13 de diciembre de 1993

La Santísima Madre dijo: "Queridos hijos míos, los saludo en la paz y en el amor de mi Hijo. Gracias por su viaje de fe. Sus oraciones y sacrificios consuelan nuestros corazones."

"Al llegar este año a su final, les pido que examinen sus vidas. Identifiquen la tinieblas del pecado que invaden sus almas. Tengan el deseo dentro de sus corazones de liberarse. Hijos, es muy importante que ahora se reconcilien con Dios y con los demás."

"Por favor, no se dejen distraer por los dioses del mundo. Tienen muchas tentaciones. Vengan al único y verdadero Dios. Ahora es el momento de enmendar sus vidas."

"Por favor, hijos, escuchen. No saben lo que les espera y mi Hijo me ha enviado a ayudarlos. Prepárense, prepárense, prepárense."

"Con los brazos abiertos, les presento a mi Hijo. Los bendigo y los amo, queridos pequeños míos. Cuando hagan la señal de la cruz, partiré. Los bendeciré a ustedes y a todas las cosas que han traído. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir." 


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